Dejando completamente claro, en primer lugar, que lo que a continuación produzco es un juicio desde mi personalísima perspectiva político-ideológica, debo comenzar afirmando que el Estado es, en esencia, un instrumento de dominación de clase y de opresión de una clase. En las teorías posmodernistas, que se expresan en ciertas tendencias izquierdistas, se oye decir: “el Estado tiene agencia”. Esa es una forma pomposa de decir que el Estado no es un instrumento de dominación de clase sino una institución que puede ser influenciada por distintos grupos de la sociedad, dependiendo de cuánta presión ejerzan sobre él. Esta noción de que el estado se puede influenciar y llevar a actuar así o asá, de que no es algo inalterable, de que se puede llevar a tener un carácter distinto y a desempeñar un papel distinto, dependiendo de quién tenga más influencia, es la vieja visión revisionista del Estado que ahora se expresa en lenguaje “posmodernista”, y que tiene como finalidad última ocultar el verdadero rol del Estado como estructuro que protege el status quo haciendo uso de sus fuerzas ideológica y coercitivas.
¿Qué es el Estado, cuál es su carácter esencial y su papel esencial? Engels, en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, planteó el resumen muy conciso, con mucho materialismo histórico, de que el Estado es un instrumento de dominación de clase, un instrumento de opresión de una clase a las otras clases que domina, y que surge de la división de la sociedad en clases antagónicas, en explotadores y explotados, y es una manifestación de esa división. Por otra parte, está la afirmación de Raymond Lotta quien sostiene que el Estado es una manifestación de una determinada división de funciones en la sociedad. Eso le da al Estado su carácter particular de clase. Mejor dicho, el Estado en general tiene el carácter y el papel de ser un instrumento de opresión de una clase (o un instrumento de dictadura), pero ser una manifestación de una determinada división de funciones en la sociedad manifiesta el carácter particular de un Estado dado. En un sentido fundamental y amplio, podemos decir que el Estado es una manifestación de las relaciones de producción de la sociedad; las refleja y a su vez las refuerza. Con una excepción: el Estado proletario, que fuera de reflejar y reforzar, busca ser un instrumento de mayor transformación de las relaciones de producción y las relaciones sociales de la sociedad. Esa es una de las cosas que da al Estado proletario un carácter cualitativamente diferente a todas las formas previas de éste.
La dictadura proletaria, término que ha generado mucha polémica en toda discusión inherente al Estado y la izquierda, se propone la abolición de las clases. Busca acabar (no por exterminio físico, como dice la caricatura usual, sino por la transformación de la sociedad) las clases y su base material: busca acabar la burguesía; busca acabar la pequeña burguesía; y busca acabar el mismo proletariado. De esas tres clases a la única que no le importa eso es al proletariado. Las otras dos clases no quieren desaparecer (eso no quiere decir que la dictadura del proletariado también se ejerce sobre la pequeña burguesía; esa es otra cuestión). Lo que quiere decir es que hay que transformar las circunstancias y las personas para que dejen de existir no solo la burguesía sino también la pequeña burguesía y, es más, el proletariado. Pero el proletariado es el único que quiere hacer eso, en términos sociales amplios.
Si queremos saber cómo funcionan las fuerzas “invisibles” del Estado en la cotidianeidad, imaginemos una persona sedienta que no tiene dinero en su bolsillo por las razones que fueren (todas ellas seguramente relacionables con el Estado y sus fuerzas), esta persona se acerca a un sitio donde hay una nevera llena del líquido vital y no puede beber, esto implica la violencia intrínseca del Estado, ya que esta persona jamás podría abrir la nevera y beber, saciar tan básica necesidad, puesto que las leyes le obligan a conferir una remuneración (parlamento, poder legislativo) y si esta persona rompiese esa ley, el dueño de la nevera tendrá la libertad de abalanzar sobre esta persona el poder de la fuerza pública (poder coercitivo del Estado), además de ello no puede contar con que nadie le apoye en su situación por cuanto el modelo educativo en general (aparato ideológico del Estado) ha fundido en sus mentes los principios de la sociedad mercantil, dejando de lado incluso a la lógica: tener sed, estar próximo a una fuente de líquido vital, saciar la sed. No, hay que pagar, y el que no paga va preso. He ahí un solo ejemplo del poder supuestamente invisible del Estado siendo utilizado para mantener las relaciones sociales de producción y el sistema todo que sustentan, sistema erigido sobre la explotación del hombre por el hombre y la apropiación del trabajo ajeno. En resumen, el Estado burgués defendiendo a los burgueses.
jueves 19 de marzo de 2009
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José Miguel: Indiscutible tu profundidad en el análisis ideológico del Estado. Eres una persona poseedora de una cultura política muy amplia, lo cual ya se constituye de entrada en una ventaja competitiva para cualquier periodista político. No obstante, debes evitar algunos sintagmas que deslucen tu riqueza intelectual. Por ejemplo , ¿qué es eso de así o asá?.¿ qué es tener mucho materialismo histórico?. Esta categoría no es una posesión, es un paradigma histórico que define una posición epistemológica y cultural. No es conveniente utilizar ejemplos tan exhaustivos en un artículo. Recuerda que este tiene una estructura textual y narrativa que debes considerar( a pesar de la libertad de estilo). Por último, no es atinente a una bitácora de este tipo nombrarla o identificarla con tu nombre, esto es un ejercicio del ego inaceptable, a menor que seas una persona muy conocida o consolidada en tu área de influencia; lo que hace además que no presentes el objetivo del Blog.¿Qué pretendes al escribir en él?. Tampoco invitas al lector a manifestartte sus impresiones. Hay total ausencia de los m{ultiples recursos diigitales que aumentaría la usabilidad del usuario. No hay foto tuya. Perfil inexistente o incompleto. En suma la arquitectura del Blog est{a bastante débil. ¿La Columna, pauta para esta semana donde está?. Pendiente!!!!, no olvides cubrir las pautas para evitar incidencias negativas en tu nota (ya eso lo sabes)
ResponderSuprimirMuchas gracias por sus comentarios profe, edificantes ciertamente. Le comento que lo inherente al materialismo histórico, es un asunto de redacción. Lo que se quiere decir es que, en la concepción marxista, este instrumento fue utilizado por el autor (Engels), toda vez que entendemos al materialismo histórico como la cosmovisión de la historia entendida desde sus contradicciones de clase, es decir desde las condiciones materiales de existencia y no desde las entelequias, y ello constituye un arma revolucionaria, que no es un objeto ciertamente, pero que sí constituye un arma empuñable, tanto como un fusil; sin duda se pudo hacer un esfuerzo y usar otra imágen, de la manera en que lo plantee se trasluce el cansancio de estos días locos. Le pido excusas por lo desdeñado del blog, tuve una visión pragmática y no creativa, producto del ajetreo. gracias unas vez más por todas us observaciones, le voy a poner más corazón a la cosa.
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